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Junio, 2020

Finca Solmark entrevista a Ana Grande

Ana Grande Pérez pasó su infancia en La Coruña y estudió la carrera de Biología en Santiago de Compostela. De joven le gustaba mucho el cine y la música y solía practicar varios deportes, como el tenis y la natación, aficiones que ahora tiene algo abandonadas por falta de tiempo. Su trayectoria profesional es realmente brillante y, de hecho, ha sido complicado resumir su dilatada experiencia en tan solo unas líneas. Realizó su Tesis doctoral en virología molecular entre la Universidad de Santiago de Compostela y la Universidad de Lund, Suecia, estudiando la entrada de los reovirus en las células. En 1999 realizó una estancia posdoctoral de 3 años en la Universidad de Manchester para investigar una nueva estrategia antiviral conocida como mutagénesis letal. Regresó a España y se incorporó al Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa” (CBMSO-CSIC-UAM, Madrid) en el laboratorio del reconocido virólogo Dr. Esteban Domingo. En 2004 obtuvo uno de los prestigiosos contratos Ramón y Cajal que disfrutó en el Área de Genética de la Universidad de Málaga (UMA). Desde 2010 es Profesora Titular de Genética en la UMA e investigadora del IHSM “La Mayora”-UMA-CSIC. Ha sido IP de proyectos del Plan Nacional y de la Junta de Andalucía. Es editora de las revistas científicas Scientific Reports, Peer Journal y Frontiers in Microbiology. Es coordinadora de un proyecto de Voluntariado en Cooperación Internacional en Galápagos (Ecuador). Junto con el Dr. Enrique Viguera dirigen el programa Encuentros con la Ciencia con el que han obtenido los premios de divulgación científica Ateneo-UMA, José María Savirón de Zaragoza, Mención Honorífica en el l Premio Antonio Garrido Moraga a la cultura malagueña. Coordina el proyecto COMO TÚ, habiendo sido galardonada con el I Premio Margarita Salas a la mejor iniciativa del profesorado (Talent Woman 2019)Creativa, emprendedora y resolutiva, su verdadera afición es investigar buscar soluciones a cualquier problema. Le encanta cocinar y se considera una «manitas». ¡Es la que monta en su casa los muebles de IKEA! Pero lo que más nos ha llamado su atención es su amabilidad, humildad y gran corazón, siempre dispuesta a apoyar y ayudar a los demás.

Hoy entrevistamos a Ana Grande.

  • ¿De dónde te viene tu interés y pasión por la biología?

Mi vocación por la ciencia viene desde los 11 años. Me encantaba la Biología y recuerdo que en el libro de texto de sexto de EGB aparecía la imagen de un virus que me tenía muy intrigada. Pregunté a la profesora qué era aquello y ella me explicó que se trataba de un virus, que no estaba claro si los virus estaban vivos o no, y que a pesar de ser muy simples podían causar enfermedades.  Me parecieron tan fascinantes que en ese momento decidí que algún día, cuando fuera mayor, me dedicaría a estudiarlos.

  • Tienes un CV brillante y es prácticamente imposible resumirlo en unas líneas. ¿Hay algún hito en tu carrera profesional del que te sientas especialmente orgullosa?

Creo que me siento especialmente satisfecha de los hallazgos que realicé en mi etapa posdoctoral en la Escuela de Medicina de la Universidad de Manchester, Reino Unido. Allí me seleccionaron los Dres. Pedro Lowenstein, y su colaborador el Dr. Esteban Domingo del CBMSO (Madrid), para trabajar en un proyecto que exploraba una nueva estrategia antiviral conocida como entrada en catástrofe de error y rebautizada posteriormente como mutagénesis letal. Se trataba de conseguir eliminar a un virus mediante un tratamiento con análogos de base o de nucleósidos -las unidades de las que se componen los ácidos nucleicos- que al introducirse en el genoma del virus introducen mutaciones, lo cual teóricamente podría llevarlo a la extinción.  Lo abordé con el virus de la coriomeniengitis linfocítica o LCMV, un arenavirus, pariente cercano del virus de Lasa y de otros muchos virus que causan fiebres hemorrágicas al ser humano. Para empezar, tuve que montar un laboratorio de nivel 3 de seguridad biológica y poner a punto el cultivo del virus. Mis compañeros trabajaban en terapia génica con adenovirus en enfermedades como el glioma cerebral o Parkinson, y yo era la única que trabajaba con el LCMV. Así que trabajé sin descanso, tanto que mis compañeros llegaban al laboratorio y allí estaba yo, cuando se iban allí seguía yo, llegaron a pensar que era adicta al trabajo. En ocasiones tuve que quedarme toda la noche para hacer un experimento que era muy largo… Tenía mucha presión porque disponía de un año para optar a la renovación del proyecto financiado por la Fundación Welcome Trust. Mi esfuerzo, junto con una dosis de buena suerte, dio sus frutos y conseguí eliminar sistemáticamente al virus con el 5-fluorouracilo, un análogo de base que se emplea en quimioterapia contra ciertos tipos de cánceres, y conseguimos publicar en la prestigiosa revista PNAS con mención en portada y comentario del Premio Nobel Manfred Eigen.

  • Vemos que has viajado mucho con tus investigaciones. ¿Cuál fue tu experiencia en concreto en la Universidad de Lund, Suecia?

Esa época de mi vida la recuerdo con especial cariño y me marcó mucho. Yo era una tímida estudiante predoctoral en Santiago de Compostela. Me había quedado sin beca por un cambio de política de la Xunta de Galicia en la adjudicación de becas y unos amigos suecos me invitaron a su casa a Malmö un verano y me ayudaron a contactar con el Dr. Einar Everitt del lnstituto de Microbiología de la Universidad de Lund. Dio la causalidad que el Dr. Everitt y su estudiante, el Dr. Eduardo Rodríguez -ahora investigador en Islandia-trabajaba en la interacción virus-célula con adenovirus y yo estaba investigando lo mismo con un reovirus. Además, la proteína que ambos estudiábamos era estructuralmente muy parecida en los dos virus y ellos estaban muy avanzados en el sistema experimental y con suerte podría aplicarlo en mi investigación. Conseguí financiación de la Fundación Margit y Folke Pehrzon para irme a investigar a Lund tres meses. Allí aprendí muchísimo y avancé en mi Tesis por lo que al año siguiente conseguí una short-term EMBO fellowship y regresé a Lund; posteriormente obtuve una beca de la Xunta de Galicia, y así estuve yendo y viniendo cuatro años hasta que en 1998 defendí mi Tesis en Santiago de Compostela. En Suecia fui muy feliz, me encantaba el país, lo moderno y emprendedor que era a la vez que conservaba sus tradiciones, su respeto a la naturaleza, la cultura de sus gentes, que en ciencia era muy elevada. Tuve mucha suerte de contar con la inestimable ayuda de mis compañeros y profesores, que eran todos muy cercanos y amables. En Suecia hice muchos amigos y los llevo a todos en mi corazón. Hasta hice el esfuerzo de aprender algo de sueco, aunque me costaba mucho practicar porque en cuento veían que era extranjera me hablaban en inglés. Esta etapa fue crucial en mi carrera y nunca estaré lo suficientemente agradecida al Dr. Einar Everitt por haberme enseñado a creer en mí y a hacerme crecer como científica y persona.

  •  Siendo gallega, ¿qué te hizo venir a Málaga y quedarte a vivir en el sur?

Hay un refrán que reza: “no digas de este agua no beberé”. Yo siempre había dicho que no podría vivir en un sitio caluroso, no me planteaba bajar al sur… Pero en mi estancia posdoctoral en el CBMSO en Madrid conocí al Dr. Enrique Viguera y “me convenció” para venir a Málaga. Conseguí un contrato Ramón y Cajal para el Área de Genética de la Universidad de Málaga que me permitió seguir mi carrera académica aquí.

  • Actualmente estás trabajando como Profesora Titular de Genética en la Universidad de Málaga. ¿Cómo enseñas esta disciplina?

Como profesora del Área de Genética empecé en 2004 impartiendo la asignatura de Ingeniería Genética, también participaba en una parte de la asignatura Genética de la licenciatura de Biología y en una asignatura de la Licenciatura en Ciencias Medioambientales. Además de dar clase en varios Másteres (Biotecnología Avanzada, Biología Evolutiva, Biodiversidad y Medio Ambiente). Desde 2010 soy Profesora Titular y actualmente soy docente en los Grados de Biología y de Bioquímica. En el primer curso del Grado de Biología explico las técnicas, métodos e instrumentación en Genética. Disfruto mucho con los alumnos de primero, tienen la mente muy abierta y espero que con mi labor descubran las maravillas de la genética, estar en ese momento de sus vidas es muy bonito. En cuarto de Bioquímica enseño una parte de la asignatura Virología que me gusta mucho porque explico evolución de virus y virología de plantas que es justamente el tema que investigamos en el laboratorio. También soy coordinadora de los Trabajos de Fin de Grado de Biología, con más de 140 alumnos, y debo hacer una buena labor para orientarles y ayudarles a que todos puedan realizar su TFG, que con ayuda de sus tutores, necesitan presentar para terminar los estudios de Grado.

  • ¿Qué habilidades o “Soft Skills” crees que deben tener los profesores de hoy en día para despertar su interés y amor por esta rama de la ciencia?

Hay que tener mucha paciencia con los alumnos y tener ilusión por lo que haces, ya que los alumnos lo detectan rápido. Hay que estar formándose continuamente, estar al día, innovar un poco, buscar nuevas formas de transmitir los conocimientos que uno va atesorando para conseguir que el alumnado aprenda de manera significativa. Yo tengo unos 130 alumnos de primer curso y con la evaluación continua debo dedicar mucho tiempo y esfuerzo a preparar las clases y hacer seguimiento al alumnado, conseguir que todos sigan el ritmo requiere mucha dedicación.

  • Hemos visto que a lo largo de toda tu carrera has estado involucrada en muchos proyectos de investigación. ¿Puedes comentarnos si ha habido alguno especialmente importante para ti y por qué?

Cuando me vine a Málaga después de haber trabajado toda la vida en virus animales tuve que cambiar al estudio de virus de plantas. Ello implicó que tenía que empezar de cero de nuevo, desde pensar en el tema de investigación, en el sistema de virus de plantas, ponerlo a punto y pedir financiación para empezar mi grupo de investigación. Conseguí financiación del Plan Nacional y luego de la Junta de Andalucía que me permitieron montar mi grupo de investigación en evolución de virus y estrategias antivirales. Pusimos a punto en el laboratorio el sistema del virus de mosaico del tabaco para estudiar las bases moleculares de la mutagénesis letal in vivo en plantas de tabaco, lo cual presenta muchas menos implicaciones éticas que si se emplean animales. Actualmente estamos abordando el estudio de la variabilidad genética de virus emergentes de plantas, algo que es fundamental conocer si se quieren diseñar estrategias de control pues los virus RNA mutan mucho y evolucionan rápido. En este proceso hemos desarrollado una herramienta bioinfomática que nos permite estudiar la cuasiespecie del virus, es decir, la composición genética de la población de virus mutantes que existen en un individuo infectado.

  • Como titular de Genética de la UMA sobre virus y pandemias, imaginamos que estarás desbordada con la llegada del COVID-19 a nuestras vidas. ¿Estás trabajando en algún proyecto en concreto para conocer más “al bicho” y encontrar una vacuna?

Sí, aunque no para encontrar una vacuna sino un tratamiento. Basándome en nuestros conocimientos de evolución de virus emergentes hemos solicitado un proyecto para estudiar la mutagénesis letal contra el SARS-CoV-2. Hemos observado al analizar su material genético que el virus se “esconde” del sistema inmunitario innato cambiando su genoma para no ser reconocido por éste. Pensamos que vale la pena explorar la mutagénesis letal combinada con unos inhibidores de ciertas actividades enzimáticas que hacen del virus más susceptible a la mutagénesis y que permitirá desenmascararlo para que el sistema inmune lo pueda eliminar. Con nuestra herramienta bioinformática vamos a estudiar las cuasiespecies del virus en pacientes para decidir el tratamiento con el análogo más adecuado, y para ello vamos a colaborar con el Hospital Virgen de la Victoria y el Hospital Regional de Málaga. Estamos a la espera de que se resuelva la convocatoria de la Junta de Andalucía y, si el proyecto resulta financiado, nos pondríamos a trabajar en ello.

  • Hay un exceso de información sobre el virus pero, ¿puedes darnos unas pautas de medidas básicas a tomar para protegernos y no contagiarnos?

Las medias de distanciamiento social, buen uso de la mascarilla e higiene de manos son las más adecuadas para no contagiarnos ni contagiar a otros. La clave está en parar la cadena de contagios y esto se consigue trabajando en equipo, entre todos.

  • ¿Consideras que el virus ha llegado para quedarse? ¿Cómo crees que afectará a nuestro futuro más inmediato?

Es un virus nuevo y no me atrevo a decir si se va a quedar o va a desaparecer como el SARS. Ya está afectando a nuestro presente y tanto si sigue con nosotros como si desaparece de golpe ya ha cambiado nuestro futuro, nuestra forma de ver la vida y de actuar. Si aparece otro virus, algo muy probable, estaremos mejor preparados a nivel colectivo e individual para controlarlo y que no haya tantas muertes. Esto será así si es que hemos aprendido la lección. 

  • Hemos oído todo tipo de versiones sobre el origen del coronavirus. ¿Realmente se puede haber creado en un laboratorio?

Ya ha habido varias publicaciones científicas que desmienten el origen sintético del virus. Se ha hablado por activa y por pasiva desde la comunidad científica de que no hay tal cosa. Sin embargo, parece que hay mucha gente que se siente muy atraída hacia las teorías conspiranoicas sin base científica alguna. Hay varias circulando y me parece que van a ser más difíciles de erradicar que el propio virus por más que lo intentemos. La gente desconoce que ahí fuera, desde hace millones de años, están surgiendo nuevos virus continuamente, y que la naturaleza es mucho más eficiente que cualquier científico a la hora de crear y probar combinaciones nuevas de secuencias de virus. La naturaleza es el mayor laboratorio que pueda existir y no necesita nuestra insignificante ayuda. La labor del científico es descubrir cómo ha surgido el virus, conocer su biología, su bioquímica, su genética, todo lo que se pueda saber para tratar de encontrar alguna forma de controlarlo, aunque a veces resulte muy complicado. La labor de la sociedad es estar a la altura de la ciencia y no perder el tiempo haciendo caso a pseudociencias y teorías de la conspiración, porque eso cuesta vidas.

  • Sin lugar a dudas, la pandemia pone de manifiesto la necesidad de invertir en investigación. ¿Tienes alguna propuesta en concreto para aumentar la inversión en esta partida? ¿Por qué es tan difícil conseguir financiación para un asunto tan importante, en el que se pone incluso en juego nuestra salud?

La Ciencia al igual que la Educación y la Sanidad deberían tener una financiación basal más elevada de la que hemos tenido, similar a la de los países con mayor nivel de vida. Es fundamental que no fluctúe con los cambios políticos y mucho menos que se vea tan mermada como ha ido sucediendo en los últimos años a causa de la crisis. Creo que la respuesta a una crisis debe ser la contraria porque los países que no invierten en ciencia y tecnología no van a estar en buenas condiciones de competir en un mundo cada vez más tecnológico. Depender siempre de otros países es muy costoso en todos los aspectos. A estas alturas ya se ha visto la necesidad de invertir en ciencia y quizás haya llegado el momento de que la gente de la calle reclame más inversión en ciencia o incluso que haya más inversión privada, o ambas. Los científicos no hemos parado de reclamarlo pero somos un vaso de agua en un mar, la sociedad en conjunto debe mover ficha.

  • Cada vez hay más mujeres que se decantan por carreras STEM (relacionadas con Ciencia (Science), Tecnología (Technology), Ingeniería (Engineering) y Matemáticas (Mathematics) pero todavía queda bastante por evolucionar en este terreno. ¿Por qué crees que aún hay menos mujeres que estudian estas carreras?

No hay un solo motivo pero ciertamente influyen mucho los estereotipos. Las carreras STEM tradicionalmente son carreras en las que predominan los hombres y muchas mujeres no se sienten atraídas hacia ellas. Además, la influencia de las familias y de la sociedad es clave a la hora de que una mujer se decante por carreras STEM y ahí de nuevo pesan los estereotipos. A ello hay que sumar que las mujeres, por lo general, prefieren entornos en los que haya más mujeres, les agrada trabajar en ambientes más colaborativos y menos competitivos, y prefieren carreras con mas vocación social, como atender a enfermos o a niños. Por eso a la hora de escoger una carrera la balanza se suele inclinar hacia otros tipos de carreras más feminizadas y en las que sentirse más útiles hacia los demás. A pesar de que los indicadores de rendimiento en los centros educativos muestran que las niñas puntúan de manera similar a los niños en asignaturas STEM lo cierto es que las matriculaciones de mujeres en las ingenierías bajan cada año. Todos, las mujeres, la sociedad, nos estamos dejando llevar continuamente por estereotipos, y debemos tratar de contrarrestarlo.  Por otro lado nos encontramos con la gran dificultad de conciliar el cuidado de los hijos con las carreras STEM. Con la maternidad muchas mujeres se ven forzadas a renunciar a sus carreras STEM. Este efecto también se observa en los hombres pero en mucha menor medida. Tal como observan Erin A. Cecha and Mary Blair-Loy de la Universidad de Michigan en un artículo reciente en PNAS un 23% de los académicos abandonan sus posiciones STEM con la llegada de su primer hijo frente al 43% de las académicas. Es urgente tomar medidas en este sentido ya que el confinamiento está siendo especialmente devastador para las mujeres científicas.

  • Te hemos visto participando en muchas iniciativas para visibilizar a la mujer científica y tecnóloga, así como para ayudar a niñas a estudiar carreras STEM. Como esto daría para otra entrevista, ¿nos puedes al menos resumir en qué consiste el proyecto “COMO TÚ”?

COMO TÚ es un proyecto que pretende precisamente eliminar estereotipos en Ciencia y Tecnología mediante la educación de niños y niñas desde Primaria a Bachillerato, incluyendo Ciclos Formativos. Cuando se le pregunta a este alumnado cuántos nombres de científicos conocen la media está en cinco o más, mientras que en nombres de científicas no pasan de dos. En COMO TÚ queremos visibilizar y poner en valor el papel de la mujer en Ciencia y Tecnología, romper con esa imagen estereotipada del científico masculino, y que la sociedad asuma que las mujeres podemos ser referentes en Ciencia y Tecnología. Participamos más de 70 investigadoras y profesionales de carreras STEM de la Universidad de Málaga, Institutos de Investigación, empresas y centros de enseñanza impartiendo talleres y charlas de orientación en centros educativos en los que hablamos de ciencia y tecnología, nuestro trabajo en el laboratorio, como hemos llegado a conseguirlo, etc. El programa es gratuito y está dirigido a centros educativos de la provincia de Málaga. Para recibir a una investigadora solo deben solicitar su participación en el proyecto así como seleccionar el tema de la charla o taller, la investigadora y el nivel educativo, y nosotras nos ponemos en contacto. Estamos en la segunda edición del proyecto y este curso hemos impartido 11 talleres y charlas llegando a más de 300 niños y niñas. Para poder llevarlo a un mayor número de niños y niñas de la provincia de Málaga necesitamos obtener financiación. Recientemente COMO TÚ ha sido seleccionado por la UMA y la plataforma Goteo para microfinanciación o “crowdfunding” y próximamente se presentará el proyecto. Creo que este tipo de financiación gracias a pequeñas aportaciones de “micromecenas” es muy interesante, porque entre todos, poniendo un granito de arena en la medida de nuestras posibilidades, podemos cambiar aquello con lo que no estemos de acuerdo y hacer colectivamente poco a poco una sociedad mejor.

  • Nos parecen realmente interesantes e importantes los Talleres de Ciencia conocidos como “Yo de mayor quiero ser…” y “GuíaMe” para potenciar el talento de niños y niñas con altas capacidades. ¿Nos puedes detallar en qué consisten?

Los talleres de Ciencia “Yo de mayor quiero ser…” empezamos a organizarlos en 2017 para la asociación ASA Altas Capacidades Málaga desde Encuentros con la Ciencia y actualmente los llevamos a cabo mediante una colaboración con Planeta Explora. Van dirigidos a niños y niñas de 8-12 años con necesidades educativas especiales por altas capacidades intelectuales (AACC) y son impartidos por profesores universitarios en la UMA. Es una contradicción que el alumnado de AACC, a pesar de tener unas aptitudes muy buenas para los estudios, presente una elevada tasa de fracaso escolar. Me entristece aún más que sufran acoso escolar y se sientan excluidos por pensar que no encajan porque en vez de gustarles el fútbol les atraen mucho más, y desde edades muy tempranas, los temas científicos. Es algo que la sociedad no se puede permitir porque muchos de esos niños son los que en un futuro no muy lejano serán científicos o empresarios que aportarán nuevas soluciones a problemas que la sociedad tendrá que encarar. Hemos comprobado que gracias a estos talleres muchos alumnos vuelven a ilusionarse con los estudios. En el caso del programa “GuíaMe”, dirigido al alumnado de AACC de Secundaria y Bachillerato, desarrollado por un equipo de psicólogos y profesores de la Universidad y Encuentros con la Ciencia, el beneficio es más patente ya que el alumnado ve en el profesorado un enlace con la Universidad y un futuro más claro y feliz para ellos. Yo misma he sido mentora de varios alumnos y es increíble lo que pueden dar de sí cuando se les anima y empuja un poquito, la motivación es crucial. En este sentido el programa “GuíaMe” está siendo un modelo exitoso que se está exportando a otras Universidades Españolas y extranjeras y que debería hacernos reflexionar sobre la educación científica que estamos proporcionando a los alumnos, ya no sólo a los de altas capacidades. Creo que en general cualquier alumno debería poder beneficiarse de este tipo de iniciativas. Quizás el origen de la alarmante falta de alumnado en las carreras científicas haya que buscarlo en cómo se les está enseñando ciencia desde Primaria.

  • Hace nada a todo el mundo le preocupaba el Cambio Climático y, con la pandemia, parece que su interés ha caído. ¿Qué mensaje transmitirías para no olvidarlo?

Todo está conectado. Los desequilibrios en el ecosistema favorecen la emergencia de enfermedades ya sean causadas por virus, bacterias u otros patógenos para el hombre y para el resto de seres vivos. Nuestro impacto en el medio ambiente tiene consecuencias y tenemos que actuar, no podemos dar la espalda al problema porque tarde o temprano se va a volver contra nosotros. Es de una gran irresponsabilidad e ignorancia no hacer nada al respecto.

  • Desde 2004 perteneces al equipo “Encuentros con la Ciencia” con el que nosotros en Finca Solmark hemos colaborado en varias ocasiones. ¿Cómo tenéis pensado dar continuidad a esta preciosa iniciativa hasta que volvamos a la normalidad? ¿Os habéis planteado la digitalización, aunque sólo sea en parte?

Estamos buscando formas de reinventarnos porque la situación actual lo requiere. La digitalización ya formaba parte de nuestra actividad y probablemente tendremos que ahondar en ella. Las conferencias científicas hasta ahora se hacían en la Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés, se graban y se suben a nuestro canal de YouTube para llegar a un público más amplio. Dada la situación actual y la incertidumbre generada por la pandemia del SARS-CoV-2 estamos considerando realizar las conferencias en streaming.  No obstante, algunas de las actividades como las rutas geológicas por la ciudad de Málaga o salidas al campo pensamos que se podrán seguir realizando con grupos reducidos siempre que se respeten las medidas de seguridad para prevenir los contagios. Todo dependerá de como evolucione la pandemia en los próximos meses.

  • Como sabes, uno de nuestros objetivos en la finca es acercar la Ciencia y la Investigación a nuestra comunidad y ya hemos organizado alguna iniciativa al respecto. ¿Qué opinas de nuestra labor en este terreno? ¿Alguna idea que te gustaría poder llevar a cabo con nosotros en el futuro?

Vuestra finca es un ejemplo de sostenibilidad y de respeto al medioambiente que vale la pena conocer.

Hay muchas posibilidades para colaborar tanto desde el punto de vista de divulgación de la ciencia, de educación medio ambiental como de investigación. Podríamos realizar talleres de ciencia para alumnado y familias de los pueblos de alrededor; instalar un lugar de avistamiento y anillamiento de aves supervisado por ornitólogos de la Universidad que pueden realizar talleres para estudiantes, familias o aficionados; sesiones de observación astronómica; incluso se podría investigar la diversidad de la flora asociada al sustrato geológico, las rocas de tipo peridotita y, cómo no, podríamos estudiar virus de plantas presentes en la vegetación mediante las nuevas tecnologías de secuenciación masiva que se pueden llevan a cabo directamente en el campo.

SOBRE FINCA SOLMARK

Finca Solmark es un EcoTurismo Rural de origen hispano-sueco que se dedica a la fabricación, comercialización y exportación de aceite de oliva, aguacate y otros productos ecológicos a Europa. Dispone de un alojamiento rural con encanto y de varios proyectos de concienciación, divulgación y educación medioambiental.

 

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